Magnifik cobró vida gracias a una combinación poco común: una diseñadora apasionada por el mundo digital y un ingeniero fascinado por el arte. Desde que empezamos en 2018 en Colombia, supimos que no queríamos ser una agencia más; queríamos ser un estudio donde la creatividad y las tecnologías fluyeran en armonía y sin fricciones.
A lo largo de estos 8 años, hemos encontrado colaboradores y amigos que no solo son talentosos, sino, como dice nuestro nombre: ¡Son Magníficos! Con ellos, hemos llevado nuestra pasión más allá de las fronteras, trabajando hoy con empresas de varios países.
A diferencia de las grandes fábricas de software, en Magnifik decidimos, por convicción, mantenernos como un equipo pequeño. ¿La razón? Nos gusta involucrarnos de verdad. Seleccionamos con pinzas cada proyecto en el que participamos porque solo trabajamos en retos que nos inspiran y nos permiten ofrecer un servicio 100% personalizado.